Covid persistente, ¿qué cambios provoca en mi cuerpo?

“No es algo que puedas superar en realidad” – Dra. Abigail Bosk 

Muchos de los pacientes que padecieron de Covid terminaron hospitalizados bajo el uso de un respirador hasta que los síntomas desaparecieran. Al realizar pruebas de diagnóstico posteriores se encontraron los daños en el cuerpo resultantes, tales como: neumonía, baja oxigenación e inflamación.

La Covid persistente es diferente. Se trata de una enfermedad crónica con una amplia gama de síntomas, de los cuáles es difícil clarificar con pruebas de laboratorio convencionales. Las dificultades para detectar que se trata de un diagnóstico de Covid persistente han provocado por error los médicos diagnostiquen los síntomas como psicosomáticos. Los investigadores que han estudiado a fondo a los pacientes con este tipo de Covid han descubierto trastornos visibles alrededor de todo el cuerpo.

Del 10 al 30 por ciento de las personas infectadas con Coronavirus presentan síntomas a largo plazo, sin embargo, aún no se ha encontrado la causa de porqué algunas personas desarrollan Covid persistente y otras no. Existen 4 factores que, al parecer aumentan el riesgo: 

  1. Altos niveles de ARN viral los primeros días de la infección
  2. Presencia de algunos autoanticuerpos
  3. La reactivación del virus Epstein – Barr 
  4. Padecer Diabetes tipo 2 

Sistema inmunitario

Los pacientes con Covid persistente tienen sistemas inmunitarios alterados. Muchos investigadores dicen que una disfunción inmunitaria crónica después de una infección con Coronavirus podría provocar una cadena de síntomas en todo el cuerpo. 

Investigadores descubrieron que el virus se propaga de manera rápida durante la infección inicial y que el material genético viral puede permanecer durante varios meses en el tejido de los intestinos, los ganglios linfáticos y en otras partes del cuerpo, provocando así que el cuerpo siga combatiendo los restos sobrantes del Coronavirus.

Existen estudios que buscan precisar si estos reservorios virales provocan inflamación en los tejidos circundantes, aspecto que podría producir lagunas mentales, problemas gastrointestinales, entre otros síntomas.  

Por otro lado, tienen pruebas de que la Covid puede causar una respuesta autoinmune permanente y muy perjudicial. Se han descubierto niveles extraordinariamente elevados de autoanticuerpos, los cuales atacan erróneamente los propios tejidos de la persona meses después de la infección. 

Una tercera posibilidad es que la infección viral inicial, reactive otros virus que hay en el cuerpo del paciente y que desencadene una inflamación crónica. En uno de los estudios, se encontró que la reactivación del virus de Epstein-Barr, el cual infecta a la mayor parte de las personas en edad joven, tiene la posibilidad de predecir si la persona desarrollará Covid persistente. 

Así como los diferentes pacientes de Covid persistente pueden tener diferentes síntomas, también pueden tener diferentes síntomas de inmunidad.  Es primordial identificar los problemas primordiales presentes de la enfermedad en cada paciente para así determinar el tratamiento específico que necesita, afirmó Akiko Iwasaki, inmunóloga en la Universidad de Yale.

Sistema circulatorio

 Muchos pacientes con Covid persistente tienen dificultades para realizar actividades físicas mucho tiempo después de haberse infectado y experimentan una reaparición de los síntomas cuando realizan ejercicio. Estudios indican que existe la posibilidad que un mal funcionamiento del sistema circulatorio afecte el flujo de oxigenación hacia los músculos y otros tejidos, restringiendo la capacidad aeróbica y provocando una intensa fatiga. 

Dentro de los estudios se encontró que el corazón y los pulmones con una apariencia aparentemente normal, al realizar actividades físicas, como – andar en bicicleta – sólo podían obtener una pequeña porción de la cantidad normal de oxígeno administrada por los vasos sanguíneos pequeños, lo que reducía de manera extremadamente notoria su capacidad para ejercitarse. 

Es muy probable que esto se deba a que la inflamación crónica puede dañar las fibras nerviosas que ayudan a controlar la circulación, una condición llamada “Neuropatía de fibras pequeñas”. Las fibras dañadas, las cuales se detectan mediante una biopsia de piel, están vinculadas con la disautonomía, una falla en las funciones que el cuerpo realiza automáticamente, como – la frecuencia cardiaca, la respiración y la digestión – muy común en los pacientes con Covid persistente. 

Es muy probable que esto se deba a que la inflamación crónica puede dañar las fibras nerviosas que ayudan a controlar la circulación, una condición llamada “Neuropatía de fibras pequeñas”. Las fibras dañadas, las cuales se detectan mediante una biopsia de piel, están vinculadas con la disautonomía, una falla en las funciones que el cuerpo realiza automáticamente, como – la frecuencia cardiaca, la respiración y la digestión – muy común en los pacientes con Covid persistente. 

Estos avances nos permiten comprender que las personas con Covid persistente están viviendo problemas sistemáticos y no sólo están ansiosas o fuera de forma… ”No se puede inventar que exista poca obtención de oxígeno a este grado. Todos esos son indicadores objetivos de una enfermedad”, señaló David Systrom, especialista en la fisiología del ejercicio del Hospital Brigham and Women’s. 

Investigadores sudafricanos descubrieron otro problema de circulación llamado “Coágulos microscópicos”, por lo general, los coágulos que se forman en una infección inicial de Covid se rompen de forma natural, pero para los pacientes con Covid persistente pueden perdurar, obstruyendo los capilares diminutos que transportan oxigeno a los tejidos del cuerpo. 

Otro factor importante de mencionar, son las sustancias inflamatorias llamadas “Citoquinas”, que usualmente están elevadas en los pacientes con Covid persistente, dañan las mitocondrias que producen energía en las células del cuerpo, reduciendo la capacidad para usar el oxígeno. También las paredes de los vasos sanguíneos pueden inflamarse y limitar la captación de oxígeno. 

Sin importar cual haya sido la causa, los bajos niveles de oxígeno pueden contribuir a la aparición del síntoma más común de la Covid persistente: fatiga intensa. Los investigadores que estudian a pacientes con el síndrome de fatiga crónica; la cual suele comenzar tras una infección viral y comparte varias características de la Covid persistente, afirman que existe un patrón parecido: la falta de oxígeno desencadenada por problemas circulatorios que ejerce demasiada sobrecarga al metabolismo del cuerpo, ocasionando que las actividades sencillas se sientan como un ejercicio en extremo agotador. 

Cerebro

 Inclusive, las personas con casos leves de Covid pueden sufrir de un deterioro cognitivo prolongado, el cual involucra una disminución de la atención,

 de la memoria y dificultad para encontrar las palabras. Los posibles problemas neurológicos a largo plazo causados por la Covid componen “una crisis importante de salud pública”, afirma Avindra Nath, director clínico del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares. 

De acuerdo con los investigadores, Nath, Iwasaki y Michelle Monje, neuróloga de la Universidad de Stanford, existe una amplia gama de alteraciones al cerebro causadas por la Covid que provoca una inflamación considerable en este órgano, sin embargo, aún no se conoce con certeza la frecuencia con la que penetran de manera directa en el cerebro. 

Otro grupo de investigadores descubrió que la Covid persistente puede reducir de manera significativa la cantidad de sangre que llega al cerebro, descubrimiento que ya se ha visto desde antes de la pandemia en los pacientes con un padecimiento semejante: síndrome de fatiga crónica.

Es altamente posible que las infecciones provoquen una activación excesiva de las células inmunitarias llamadas “Microglías” de un modo parecido al proceso que puede contribuir a los problemas cognitivos durante el envejecimiento y algunos trastornos neurodegenerativos. 

Pulmones

La dificultad para respirar es un síntoma común de la Covid persistente, pero los resultados de estudios – rayos X, tomografías computarizadas y pruebas funcionales – que se realizan a los pulmones usualmente resultan normales.

A partir del uso de la resonancia magnética, un equipo de investigadores británicos encontró indicios de daño pulmonar en un pequeño grupo de pacientes con Covid persistente que nunca fueron hospitalizados. Resultados detallados de su función pulmonar indicaban que la mayoría de los pacientes obtenían el oxígeno de manera menos eficiente que las personas sanas, aún cuando la estructura de sus pulmones era aparentemente normal. 

Los investigadores advirtieron que, para confirmar estos hallazgos, se necesitaría un grupo más grande de pacientes. Si estos resultados se mantienen, algunas explicaciones posibles de la dificultad para respirar observada incluyen la presencia de microcoágulos en los tejidos pulmonares o un engrosamiento de la barrera hematogaseosa o alvelocapilar que regula la captación de oxígeno de los pulmones.